Son nuestras decisiones
Son casi las 7 de la noche , voy detrás de Thiago y de Chuchito, Thiago le dice: “ Chuchito voltea por acá, no te metas a esa casa, Chuchito para dónde vas? , voltea, no te comas eso, no metas la nariz ahí”, mira tía no me escucha. Así Thiago apenas tenga 4 años y su amigo sea un cahorrito, les digo : “ muchachos cualquier parecido con la vida misma, es pura coincidencia: hay una mente superior que sabe bien cómo es que son las cosas, ve desde otro ángulo , nos ve como queremos revolcarnos en el fango , comer lo que no debemos comer, ve como metemos las narices donde no deberíamos y como insistimos meternos en casas, empresas, negocios , relaciones, ciudades y países que no deben ser, como tomamos decisiones que atentan contra nuestra integridad, nuestra vida y no escuchamos , nos hablan todo el tiempo y nos halan con cuerdas de amor , pero nosotros mijitos más ciegos y sordos no podría ser, somos como tú Chuchito queriendo ser libres, sin amo y correr, después son nuestras patas llenas de pantano, nuestro cuerpo herido y lastimado y el amo desilusionado: no me metas a mí mi amor yo ahí no tuve nada que ver !
Chuchito llega se acuesta cansado en su cambuche a dormir y Thiago toma un teléfono para algo ver, el paseo, la vuelta no era lo que se esperaba que fuera , cansancio ,afán, desespero ,Chuchito cierra los ojos y Thiago sigue siendo él , relajao, tranquilo, los infortunios de esta caminata no fueron la desición de él.